Seleccionar página

PACIFICO SUR

Esta es sin duda alguna, una de las regiones más llenas de contrastes, paisajes increíbles y actividades cargadas de adrenalina.  La zona del Pacífico Sur se considera la última frontera por explorar y la más extrema del ecoturismo en Costa Rica, sobre todo si pensamos en destinos como el Parque Nacional Corcovado, la Isla de Caño o el Delta del Diquís con sus enigmáticas esferas de piedra.

Una zona repleta de belleza escénica con playas, zonas montañosas, valles y exuberante bosque tropical lluvioso. Aquí se concentran la mayor cantidad de zonas protegidas y reservas indígenas de Costa Rica, así como vestigios arqueológicos precolombinos.

 

Comprende desde las márgenes del Río Barú, al sur del Parque Nacional Manuel Antonio hasta Punta Burica en la frontera con Panamá, esto incluye el Golfo Dulce y la Península de Osa, y desde la parte occidental de la Cordillera de Talamanca hasta el litoral Pacífico.

 

En esta zona se resguarda el impresionante Parque Nacional Corcovado que tiene una extraordinaria biodiversidad, lo que le ha valido el reconocimiento de la revista internacional National Geographic. Posee una alta precipitación y gran variedad de especies de flora y fauna en sus 42469 hectáreas terrestres y 5,575 ha marinas.

 

Tiene bosques de montaña y bosques pantanosos que permanecen inundados casi todo el año junto a la Laguna de Corcovado. Además un manglar de gran tamaño formado por los esteros de los ríos Llorona, Corcovado y Sirena. Toda una variedad de hábitats que resguardan su flora y fauna silvestre, agrupa la cuarta parte de todas las especies de árboles del país, más de 140 especies de mamíferos, 367 especies de aves y 117 especies de anfibios y reptiles.

 

Para acceder al Parque Nacional Corcovado es necesario desembarcar en Playa Sirena, con su exuberante vegetación.

 

Otro de los principales atractivos de esta región está en su costa irregular, con hermosas playas rodeadas de vegetación como Playa Dominical, con su fuerte oleaje que la hace popular entre los practicantes de surf; o la tranquila Playa Uvita con el Manglar de Uvita, un ecosistema rico en vida silvestre, especialmente visitado por aves marinas.

 

También destaca Playa Ballena que forma parte del Parque Nacional Marino Ballena, visitado por migraciones de ballenas jorobadas y sus crías, provenientes del norte y sur durante los meses de diciembre a abril y agosto a noviembre. Un sitio ideal para practicar buceo y maravillarse con la naturaleza.

 

Ríos de gran importancia recorren el valle como: el Grande de Térraba, con la mayor extensión del país, unos 160 kilómetros y su caudal resuena desde varios kilómetros de distancia. Nace en la Cordillera de Talamanca y desemboca en las planicies de Diquís, en Boca Coronado. Al final de su recorrido su cauce se une con el Río Sierpe lo que resulta en la configuración de una compleja red de manglares y canales, el Humedal Nacional Térraba-Sierpe.

 

Este lugar, también conocido como Delta del Diquís, fue un importante asentamiento indígena. Estas antiguas poblaciones confeccionaron artesanías de gran detalle: piezas de oro, alfarería y esculturas de piedra y tallaron en piedra esferas casi perfectas en muchos tamaños. El impresionante acabado de estas esferas de piedra, únicas en el mundo han obtenido el interés de científicos así como una gran popularidad.

 

Continuando hacia el sur está Bahía de Drake, cabecera del desarrollo turístico de la Península de Osa, sus playas están encerradas entre formaciones rocosas. Su nombre es en honor al legendario pirata inglés Sir Francis Drake que ancló en esta bahía, en el año 1579. Este es el punto de salida a diferentes atractivos naturales, y es necesario transportarse en bote para movilizarse.

 

Frente a su costa se encuentra La Reserva Biológica de la Isla del Caño, que protege ecosistemas marinos, unas 15 especies de coral y posee especies de flora como el árbol Vaco de donde se extrae el látex blanco. En esta isla se han descubierto también esferas de piedra de varios tamaños, sin explicación de cómo llegaron allí. Es un destino especial para los que gustan del buceo.

 

Hacia la parte interior encontramos el Valle de El General, rodeado de bosque siempre verde, colinas y plantaciones.  Aquí se erigió la ciudad de San Isidro del General, actualmente la más desarrollada de la zona sur costarricense. Este lugar  cuenta con todas las facilidades y sirve de punto de salida para visitar muchos de los destinos turísticos que ofrece la zona.

 

Paralelo al valle del General la carretera que lleva al sur del país revela vistas panorámicas cautivadoras en diversos puntos. El Cerro de la Muerte con su bosque de páramo, vegetación enana que soporta los fuertes vientos y bajas temperaturas de alturas superiores a los 3000 metros sobre el nivel del mar. Además en El Alto de la Asunción se pueden llegar a observar los dos océanos, si el clima lo permite.

 

Dirigiéndose a las partes más altas del Pacífico Sur, en las montañas de la Cordillera de Talamanca se encuentra el Parque Nacional Chirripó, que inicia con alturas de 1400 m.s.n.m, posee miradores, lagunas glaciares (Las Morenas y la de San Juan) y formaciones rocosas llamadas Crestones.  Es aquí donde se localiza la altura máxima de Costa Rica, el Cerro Chirripó a 3820 mts. sobre el nivel del mar, desde aquí es posible observar los dos océanos, con ayuda de un clima despejado.

 

Contiguo a este, se extiende el Parque Internacional La Amistad, Patrimonio de la Humanidad; un sistema montañoso que abarca territorios de Costa Rica y Panamá. Reúne al Parque Nacional Tapanti, el Parque Nacional Chirripó, la Reserva Biológica Hitöy Cerere, el Parque Nacional Barbilla así como algunas reservas forestales e indígenas.

 

Otras zonas protegidas que se encuentran aquí son el Refugio Nacional de Río Piró, la Reserva Forestal del Golfo Dulce y la Reserva Indígena Guaymí  de Península de Osa. Todas forman parte del Área de Conservación de Osa.

 

En este extremo sur de Costa Rica está el poblado de Golfito, ubicado dentro del Parque Nacional Piedras Blancas, única población dentro de un área protegida en el país.   Desde aquí es posible visitar el  Parque Nacional Corcovado por carretera, en dirección a Puerto Jiménez pasando primero el cruce de Chacarita y bordeando el Golfo Dulce o ya sea por bote, ambas rutas despliegan encantos para sus visitantes.

 

Las fuertes diferencias en el territorio influyen en el promedio de lluvia que cae anualmente, en las partes bajas el promedio fácilmente supera los 4000 mm, mientras que en el valle del General a una altura promedio 1100 mts el nivel alcanza los 3000 mm. Mientras que en el sector de la Península de Osa el promedio de lluvia puede superar los 5000 mm de lluvia por año.  La zona costera no presenta una disminución de lluvia en los meses de Julio y Agosto correspondientes al veranillo, mientras que en la Península de Osa y en el Valle del General se produce una disminución de ésta en el mes Julio.

 

En el Pacífico Sur las dos estaciones están bien definidas, siendo la estación seca un poco más corta que la del Pacífico Norte, iniciándose a finales de diciembre y terminando en abril.  El mes más lluvioso en promedio es octubre mientras que el más seco es febrero, e implica que no es del todo seco como en el Pacífico Norte.

 

Las temperaturas medias anuales fluctúan alrededor de los 26º C  en los lugares próximos a la costa, mientras que en las partes más elevadas de la Cordillera de Talamanca se registran valores promedio de hasta 10º C.  En las madrugadas de los meses de diciembre a febrero en lugares muy altos como El Cerro de La Muerte y el Cerro Chirripó el termómetro puede descender por debajo de los 0°C.

Otras zonas de nuestro pais